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viernes, 26 de octubre de 2018

Nace una estrella

Esta es la cuarta versión de esta historia. Ahora con Lady Gaga y Bradley Cooper (su primera dirección).

No recuerdo bien la anterior con la Streisand, pero las variantes deben ser pocas, las más importante es que el músico consolidado, osea Cooper, no es un músico acabado, sigue estando activo y llenando estadios.

Algo importante para que una peli tan choteada funcione, es la química entre la pareja, y aquí sí que se nota que se llevan bien y se sienten a gusto uno con otro. Sorpresa: que Bradley Cooper no canta nada mal. Mayor sorpresa: que Lady Gaga actúa muy bien.

La peli está bien, el romance, las canciones, la presencia de Sam Elliott como el hermano mayor, es muy positiva. Agrega el dramón a la historia. 

Todo está muy correcto, digamos. 

Pero la última parte, para mí que se fue en picada, con un final facilón y poco interesante. Y es que una parte importante entre los dos no es el romance así nomás, por lo menos no para Jack/Cooper. Él ve a Ally como una compositora en serio y cuando ella empieza a alcanzar éxito comercial, con un drástico cambio de look (poco favorecedor, por cierto), Jack no está muy a gusto, pero no son celos (afortunadamente no se fueron por ahí), sino que no está convencido de ese camino. Ally ya no es ella, tiene bailarines en su show, la canción que le da éxito apesta. 
Afortunadamente, tampoco se fueron por el camino de que ella se comporte de una manera superficial o infantil. El problema es que siempre que él trata de explicarle lo que no le checa, está borracho o drogado (ah si, se me pasó decir que es un borrachazo) y eso le resta credibilidad. Y lo más interesante de la película son los pequeños momentos en que ellos comparten sus canciones y composiciones. Dos personas creativas que van más allá del éxito. Pero no, ella se convierte en un producto comercial súper chafa y el se suicida para no estorbarle, ¡osea! 

Un final muy gringo. Claro, si su hubiera quedado en su estilo no hubiera sido una triunfadora... ah, pero se hubiera quedado con Bradley Cooper, con pelo grasiento, pero no le hace.

viernes, 5 de enero de 2018

The Big Sick

Titulada en México con el poco original título de un Amor Inseparable, The Big Sick cuenta la historia del romance entre el actor y comediante Kumail Nanjiani (él mismo) y la estudiante de postgrado Emily Gordon (interpretada por Zoe Kazan) en la vida real. Ellos son los guionistas, está dirigida por Michael Showalter y tiene detrás el apoyo de Judd Apatow. 

Ha sido nominada en un montón de lugares y para mí ha sido la mejor comedia romántica del año.

Kumail conoce a Emily una noche en que está haciendo stand up. Los dos tienen mucho sentido del humor y entre broma y broma comienzan una relación, pero las diferencias culturales y las exigencias de la familia pakistaní de Kumail pueden más que la relación y ésta termina. Kumail tiene miedo de que lo echen de su familia si no se casa con una chica pakistaní y no sabe cómo manejar eso ni con Emily ni con sus padres. Y le sigue la corriente a todos, porque para colmo debería estar estudiando algo respetable como derecho y no ser un comediante que se sostiene como chofer de Uber.
Poco tiempo después, Emily enferma terriblemente y en esos días en que está en coma, Kumail no se separa de ella ni de sus padres. Él está enamoradísimo de ella, pero todo ha ocurrido mientras Emily está en coma. Para ella Kumail es un imbécil parte del pasado y cuando despierta...

A pesar de que gran peso de la historia lo lleva Kumail, Kazan está increíble, y su carisma se mantiene a lo largo de la peli, aún estando en coma. También están muy bien las actuaciones de los papás, en especial de los de Emily (Ray Romano y Holly hunter).
No es sólo la historia de ellos dos, también de los padres. El matrimonio de los padres de Kumail fue arreglado, según las tradiciones, y los padres de Emily tienen personalidades muy distintas, la mamá es súper ruda y enérgica, mientras el papá es más pacífico y bobón.

Es una de esas películas con un buen guion, no muy cursi (yay), que te saca una lagrimita remi de vez en cuando y si no, por lo menos sí que llegas a conectar con los personajes y deseas que porfis porfis se reconcilien.

domingo, 28 de febrero de 2016

Brooklyn

Eilis (Saoirse Ronan) es una chica irlandesa que, con el apoyo de su hermana mayor y un sacerdote amigo, emigra a Brooklyn, en busca de una vida mejor.
Vive en una pensión con otras chicas, trabaja como vendedora y por las noches va a la escuela porque quiere ser contadora.
Como es comprensible, le pega la nostalgia y pasa unos momentos tristes y oscuros, hasta que, en un baile, conoce a un chico de origen italiano, Tony, guapo, lindo y muy simpático, y su vida se ilumina. Cambia su actitud, se vuelve más segura y se empieza a adaptar a este nuevo mundo. 

Un día recibe la triste noticia de la muerte de su hermana. Regresa a Irlanda para pasar un tiempo con su mamá y el regreso a casa, a sus raíces, con su familia y sus amigos, la hacen olvidar un poco lo que dejó atrás. Conoce a otro chico, Jim (Domhnall Gleeson), más frío y elegante, que le da la posibilidad de quedarse en casa y tener una buena vida cerca de su madre. 
Nadie ahí sabe que antes de dejar Brooklyn se casó en secreto con Tony, pero después de ser confrontada por la arpía del pueblo, le cae el veinte, le cuenta a su madre y regresa a Brooklyn con Tony.

Se supone que es una peli super romántica y una hermosa historia, pero a mi me pareció sosa. Le falta punch. Estoy segura que hasta para los más románticos y cursis, esto no tiene suficiente melcocha.

Prefiero a Tony, pero no es que mi corazón haga tún tún. La química entre ellos está bien y Saoirse Ronan lleva muy bien el peso de la película, pero como que todo es muy fácil, todo es muy lindo y rosa. Rápido tiene trabajo y encuentra gente buena que le pagan la escuela. Nadie le toma el pelo, no parece sufrir un gran choque cultural, a la primera aparece el chico lindo. No esperaba que fuera más oscura o dramática como la de La Inmigrante, pero si esperaba una historia de amor más apasionada, más intensa.

Ya se, un problema es que este género no es lo mío, pero de vez en cuando aparece esa súper historia de amor de suspiro que trasciende...y no es Brooklyn.

jueves, 27 de agosto de 2015

Cities of love



Cities of Love es una serie de películas romanticonas, sobre el amor, la mayoría son sobre inicios de relaciones, y hay alguna que otra sobre el amor entre padres e hijos; y pretenden también, exaltar la ciudad y los barrios en los que ocurren las historias. Cada episodio es un cortometraje en forma, escrito, dirigido y actuado por renombrados artistas.

El proyecto empezó con Paris, je t'aime (2006). Paris, la ciudad romántica por excelencia. Sospecho que cuando la hicieron todavía no se les ocurría convertirla en un proyecto más grande con todo y logo. Esta es la más sencilla en cuanto a su estructura. Son veinte encuentros, veinte directores, veinte barrios. Está es mi favorita. Me gustan la mayoría de los cortos y destaco sobretodo el de los hermanos Cohen en el segmento de Tuileries porque es muy divertido (de hecho este es mi corto favorito de las tres películas). Otros directores aquí son, Alfonso Cuarón, Wes Craven (este también me gustó, es de vampiros), Tom Tykwer, Gus Van Sant, Alexander Payne, Walter Salles.

Parte de la idea es que las diferentes historias se contecten de vez en cuando con algunos personajes recurrentes, como la que filma todo lo que ve en NY, o el taxista que cuenta la misma historia a cada cliente sobre su relación rota, en Rio. Estos personajes recurrentes son una de las "reglas" del proyecto y funcionan para darle unidad a la película. En la de Rio los usan mucho y no unen nada porque la mayoría de los cortos están malísimos.
En la de Paris no ocurre mucho y es la más coherente, aunque sí que es verdad que es la más rígida. En New York, I Love You (2008) hay varios personajes, y están bastante bien ligados. Y algunos de los personajes aparecen brevemente por aquí y por allá.
El director Yvan Attal dirige dos cortos similares, pero con un giro y mucho humor, que refuerzan muy bien la coherencia de la película. Salen Ethan Hawke, Robin Wright, Chris Cooper y Maggie Q.
No hay un corto que no me haya gustado, a algunos les faltó o les sobró un poco al final, como en los cuentos, que tienen que estar muy, pero que muy bien cerrados. 

Y no contaré más porque si las recomiendo. La que no, es la de Rio. 

Algo que me gustó mucho en las dos es que se sienten y se entienden las atmósferas y las geografías, y los personajes están cómodos en su entorno.

En la de Rio, eu te amo (2014), no se siente nada de eso. A la mayoría de los cortos les falta o les sobra algo. Algunos tienen buenas ideas, pero no cuajan. Uno de los mas redondos, aunque es bastante oscuro, es el dirigido por Guillermo Arriaga (ah, oscuro, ¡tiene sentido!). El del vampiro es súper raro, reí con desconcierto porque no supe qué más hacer. El dirigido por John Turturro está aburrido, parecía un intento de discusión entre amantes de telenovela brasileira, pero sin punch. Hay un par que no están mal, como la de los chicos que escalan para llegar al Cristo Redentor, o la del ricachon y la esposa nefasta, o la del niño que espera la llamada de Dios, pero beh, como que les falla algo en el ritmo, en la sorpesa. 

Esta es la primera que aparece con el logo de Cities of Love. Es triste pero en vez de que sea superior para seguir sacando más ciudades, es la peorcita. En teoría vienen Shanghai y Jerusalem. En la página (que no funciona) salen un montón de ciudades. El proyecto sí que me gusta, pero esta última me ha dejado un mal sabor.

Y luego una curiosidad, que según esto hay una que se llama Tbilisi, I Love You (Tbilisi, capital de Georgia). Esto se me hace súper raro. No se si unos entusiastas georgianos se unieron a la idea, porque se sale un poco de las demás. Para empezar porque no es una ciudad muy famosa y los artistas son básicamente locales. No se si el creador del proyecto, Emmanuel Benbihy, está vendiendo la idea, o qué. Curiosidad sí que tengo, pero todavía no encuentro la película.

miércoles, 14 de agosto de 2013

Before Sunrise, Before Sunset, Before Midnight

Esta es la historia de Jesse y Céline. En Before Sunrise (1995), Jesse y Céline se conocen en un tren. Jesse tiene que bajar en Viena porque por la mañana saldrá su avión de regreso a EUA. Céline regresa a Paris después de visitar a su abuela. Jesse la convence de pasar las horas con él caminando por la ciudad hasta que salga su avión. Algo vieron el uno en el otro que les hizo click. Durante esa noche platicando sin parar, se van conociendo; hablan sobre sus proyectos. Jesse acaba de cortar con su novia, está herido y un poco perdido. Céline está estudiando y es romántica e idealista. Obvio, se enamoran, y cuando llega el momento de partir prometen encontrarse ahí mismo, en la estación, seis meses después...

Pero son nueve años los que pasan hasta que se reencuentran. Before Sunset (2004). Jesse ha escrito una novela sobre aquella noche inolvidable y está de gira por Europa presentándolo. En París es la última presentación y en unas horas regresará a NY. Céline se entera de la presentación y va a saludarlo. Se ponen al día mientras caminan, toman café y viajan en barco por el Sena. Jesse está casado, tiene un hijo y no es feliz. Céline está en una relación que medio funciona. En Sunrise son jóvenes con ilusiones y proyectos, en Sunset son más maduros, no todo les ha funcionado bien y esa única noche en Viena los ha marcado profundamente. 
Al final Jesse decide perder su avión.

Nueve años después nos los encontramos, para nuestro alivio, juntos, pasando unas vacaciones en Grecia. Tienen un par de gemelas, Céline sigue trabajando en sus proyectos sociales y Jesse sigue escribiendo. Before Midnight (2013). Han entrado a la cuarentena. Llevan un montón de años juntos. Jesse, que acaba de despedir a su hijo de 14 años en el aeropuerto, está conflictuado por no estar presente en su vida y está considerando la idea de ir a vivir a Chicago para estar con él. Céline está decidiéndose por un nuevo trabajo y la idea de mudarse a EUA no le agrada. Pasado el romance, inundados por la cotidianeidad, los hijos, los trabajos, la edad, sus conversaciones son más duras, más honestas, más reales.



Wow, pensar que he acompañado de la mano a este par durante todos estos años...
No sabía que venía una tercera parte, y con la aridez veraniega ha sido una gratísima sorpresa.
Me encanta esta trilogía (ahora puedo llamarla así). Descrita así nada más, sonaría un poco aburrida: una pareja que camina y habla por Viena, segundo acto, la pareja camina y habla por París, tercer acto, por Grecia. Pero ocurren tantas cosas, y platican de tantas cosas, no solo de amor o de ellos, platican sobre ideas, anécdotas, teorías, se hacen bromas, se dicen verdades, se lastiman, se perdonan, se respetan. Y en cada parte son personajes sólidos y profundos que van creciendo y madurando.

Hay un gran trabajo de dirección y de actuación, pero sobretodo un gran trabajo entre los tres para crear a los personajes, para hacerlos creíbles y reales. Hawke y Delpy están cómodos en su papel y tienen la libertad del director para improvisar.

Son películas muy bien pensadas, muy bien hechas. No son de esas que son tan inteligentes, con diálogos tan cuidados, que caen en lo pretencioso o en lo solemne. Aquí hay humor y drama, y logran meter al espectador en sus vidas, en su caminar. Las he visto varias veces y no dejo de impresionarme por cómo me clavo, cómo me conmuevo, o me río, o me conecto con ellos cada vez.

Parece que este es el fin de la serie, pero a mí no me importaría encontrármelos dentro de nueve años.

miércoles, 27 de marzo de 2013

From Up on Poppy Hill / La Colina de las Amapolas

Dirigida por Goro Miyazaki, Kokuriko-zaka kara, es la última producción del Studio Ghibli.

Umi es una chica que vive en la casa de huéspedes que administra su abuela. Su mamá es doctora y estudia en Estados Unidos y su papá que era de la marina, desapareció en la guerra de Corea. Ella lo extraña mucho y espera que un día aparezca. Por esto sube en el asta banderas de signos con mensajes para su papá. 
Además de encargarse de la casa de huéspedes y de sus hermanos, Umi va a la prepa.
Su vida es muy cotidiana y tranquila hasta que un día conoce a Shun. Shun es uno de los líderes que pelea por salvar el viejo edificio que aloja los diferentes clubs estudiantiles del colegio.
Obvio Umi y Shun se gustan. Shun es adoptado porque su papá también muere en la guerra de Corea. Entre plática y plática Shun descubre que él y Umi comparten papá. Después del desconcierto Umi le saca la verdad a Shun y deciden ser amigos. En el ínterin y un poco sin querer, Umi se pone a la cabeza de los líderes estudiantiles y junto con Shun, va a buscar al jefazo picudo responsable de las decisiones y lo convence de no demoler el edificio. 
El final es muy feliz porque Umi y Shun no son hermanos. Sus padres eran compañeros y hubo una confusión de información.

Como podrán notar, no es una muy interesante historia. La película es visualmente muy bonita, en eso está a la altura del prestigio. Los colores, las luces, el realismo, los detalles, tan cuidados como siempre. Me gusta la delicadeza y finura de las imágenes. Me gustó mucho cómo está retratada la vida cotidiana.

La música también está muy bien, sobre todo la canción inicial del desayuno, aunque seguro que me gustó más a mí porque la acabo de ver en mi clase de japo. 

Pero la historia no cuaja, le falta punch. Es como blanda y gris. Y no hay unión entre la historia de los estudiantes y la de los novios. No aburre del todo porque uno espera algo más, pero cuando la película acaba y no ocurre nada más se queda uno con un sentido de "beh".

Definitivamente las mejores películas de Ghibli pertenecen a Hayao Miyazaki. Me preocupa mucho que no tenga una mejor escuela porque ya está viejito, y su hijo no más no capta la onda. En ésta al menos la animación es congruente, porque en su película anterior, la adaptación de Terramar, la animación era irregular y a la historia le dio en la torre.

El próximo año vienen dos de Hayao, la segunda parte de Porco Rosso (¡yay!) y otra que se llama The Wind Rises. Espero que estén buenas.

sábado, 25 de febrero de 2012

El Artista

Me uno a los que opinan que esta es una gran película. Me encantó. 
Más que expectativas, tenía curiosidad ¿cómo podrá sobrevivir una película muda en estos tiempos? ¿tendrá buen ritmo, no aburrirá? Y vaya que tiene buen ritmo, un muy buen soundtrack (aún más importante aquí que en otras, creo yo) y unas excelentes actuaciones, inlcuido el perrito. Ah sí, y unos toquecillos de humor. 

Y aunque es muda, no es muda muda, es decir, el sonido cumple un papel más importante que el que suele tener. Aquí funciona de repente como una herramienta narrativa, no nada más ilustrativa. Pero no quiero contarles por que pues sería un super big spoiler.

He dicho chorromil veces que me gustan las películas que hablan de cine, que tratan de cine, y zas, que en una semana veo tres, siendo esta mi favorita. Y mi segunda favorita, la de Hugo, de la cual escribiré en otra ocasión. Las dos tienen en común un respeto y gusto por el cine, el cine que nos hace soñar, que nos hace vivir aventuras y disfrutar. El cine que nos entretiene. 

La primera escena, que juega con el cine dentro del cine, la película muda, dentro de la película muda, engancha inmediatamente, "esto pinta pinta muy bien" pensé mientras George Valentin (Jean Dujardin) sale al escenario a recibir aplausos. Desde ese momento sabe uno que las actuaciones van a ser especiales y que lo que está uno viendo será algo único.

La historia es muy sencilla, George Valentin es una famosísima estrella de películas mudas en "Hollywoodland". En una presentación conoce accidentalmente a una fan llamada Peppy Miller (Bérénice Bejo). Peppy empieza a trabajar de extra en una de las películas de George, se gustan, pero él tiene esposa (una muy amargada, por cierto). El tiempo pasa, Peppy va ganando mejores papeles, hasta que llega  a ser protagonista de su propia película. En esa época, el cine sonoro hace su aparición. El productor de George le ve futuro al sonido y decide abandonar las películas mudas por sonoras, haciendo cambios drásticos en los estudios. Entre esos cambios, el reemplazo de los viejos actores, por estrellas nacientes como Peppy. George no cree en el cambio, se rehúsa a hablar y gasta sus ahorros para producir, actuar y dirigir su propia película muda, pero es un fracaso y su vida cae en picado. La mujer lo deja, pierde su casa y todo su dinero. Peppy en cambio, se convierte en una estrella, pero no ha dejado de estar enamorada. Y en los momentos de mayor oscuridad de George, ella estará ahi para salvarlo de sí mismo. Aquí hay una dramática escena que me recordó mucho al Ciudadano Kane. Pero no entiendo bien el homenaje, o tal vez hay otros homenajes que no pesqué y por eso este me pareció medio extraño. Bueno, el caso es que hay un final feliz, con una agradable sorpresa.

Esta es una película que le hace a uno salir del cine sonriente y emocionado porque ha sido uno soprendido con algo inesperado y maravilloso. 

PD: Todas mis quinielas del Oscar van para The Artist (Michel Hazanavicius, 2011), música, actuación, idea original, dirección, ¡todo! Espero que arrase.

lunes, 2 de enero de 2012

Año Nuevo

Esta es una de esas películas con muchos actores y muchas historias. Bueno en este caso en particular, muchas celebridades. No me molestan este tipo de películas, no espero gran cosa de ellas, pero en general  me apetece verlas. Así en plan dominguero. Pero está está pésima. No me lo tomen a mal, no piensen de mi en una grinch del Año Nuevo o algo así, que bueno, sí que lo soy, pero en la vida real y no en el caso de criticar esta película. Está mala porque está mala, no porque sea medio cursi o hable de la esperanza, de volver a creer, del amor y demás tópicos hermanos.
Para empezar la selección de actores, la química entre ellos y algunas de las actuaciones, bueh.

Josh Duhamel con la insoportable Sarah Jessica Parker (ups, spoiler), ¡osea! ni quién se crea que esos dos combinan. Mejor pareja Katherine Heigl y Bon Jovi. Luego la historia de la Pfeiffer y Zac Effron. Es de las mejorcitas, pero no está bien lograda; ella además tiene un look espantoso, muy forzado, ok, no tiene que ser una hermosura, pero ese peinado... Y el pobre Zac, seguro creyó que toda su guapura no iba a ser suficiente para salir aquí y se esforzó mucho para lograr un papel sobreactuado. Luego la historia de los futuros padres y a ver a quién le sale el niño primero, es super mala, muy mal actuada, muy malos chistecillos, uff. De veras que en una industria tan eficiente, encontrarse con un guión tan deficiente, es una sorpresa. Las diálogos son poco fluidos, poco naturales, las historias no cuajan del todo, las mejores no las desarrollan, las partes cómicas no son suficientemente cómicas. Cero chistosa, pensándolo bien, a menos que cuente la sobreactuación o "uniactuación" de Sofía Vergara, que en donde la veo siempre me parece igual (¿hablará así en la vida real?).

En general la idea de toda la película es muy mala, muy forzada, quisieron repetir la fórmula de la del Día de San Valenín y lo que mejor les salió fue el chiste al respecto en los créditos finales (que por cierto, es lo único rescatable de la peli). Las historias de amor no son convincentes, la paja para rellenar toda la película es aburrida, sosa, previsible.  La única intriga era ver quién era la misteriosa mona de Josh Duhamel, y para eso hubo que esperar hasta el final y bueno ¿por qué mejor no fue Halle Berry?!!!

Y para terminar diré dos incorrecciones: La primera es, qué rara estaba la niña de Little Miss Sunshine. Bueno, igual no creció bonita, no importa, pero que onda con el exceso de maquillaje que le pusieron, más bien parecía del elenco de las de Twilight. Y la segunda es, todo este asunto de la bola que baja en NY. A lo mejor hay que estar ahí para entenderlo, o de plano ser neoyorquino, pero a mí no me impresionó en lo más mínimo. Esperaba que cuando terminara de bajar explotara y salieran palomas volando o de perdis confeti. 
Quiero creer que más bien que la película no supo reflejar la importancia y espectacularidad del asunto, así que no juzgaré el evento como tal hasta que lo haya visto en vivito y en directo.

domingo, 11 de diciembre de 2011

Los Muppets

Después de esperar con ansia su estreno y después de dar chance a que los humanitos de 5 años la vieran primero, me lancé con entusiasmo y una total falta de objetividad a ver Los Muppets (James Bobin, 2011). Y es que me encantan, asi, sin más, sin pensar en sí las pelis antes de Disney eran mejores o si las historias eran o no buenas. Me encantaba el Show de Los Muppets, quitando a las celebridades invitadas, que en general me tenían sin cuidado y me resultaban tan aburridas como los actos del circo en donde salían monas montando a caballo y sonriendo. Ahora revisando quiénes salieron de invitados, me dan ganas de ver unos cuantos capítulos, pero en general a los invitados no los recuerdo muy memorables. Aunque sí recuerdo a mis papás diciendo "Yay es Linda Ronstadt" o Kris Kristofferson. Beh, o peor John Denver (con ese no decían Yay ni nada), que como me lo recordó un amigo, salía en todos los shows y series de la época. Esperaba con emoción la canción inicial, los chistes de los viejitos, los cerditos en el espacio y el chef sueco con las gallinas. Me encantaba Gonzo, me cagaba Piggy y me imponía el águila esa que nunca supe si tenía o no nombre. Los Muppets forman parte de mi infancia y no importan las circunstancias que los rodeen, que sean de Disney, que tengan historias ñoñas o que siempre salgan humanos, siempre seré una leal seguidora.
Y tanto me gustaban que hasta veía los Muppets Babies...esto sí que es bajo, bajísimo.

Ahora la peli. Con la idea de relanzarlos a una nueva generación de niños que no conocieron el show (y si lo conocieran no creo que les interesara en lo más mínimo), que tal vez vieron las otras películas, pero que los conocen si han ido a las tiendas de Disney o a Disneylandia (supongo, pues yo nunca he ido) y que los han visto en anuncios durante varios meses en los canales de Disney, se estrena una nueva historia de Los Muppets. Una especie de relanzamiento de la franquicia, como luego hacen con los súper héroes. Aquí Jason Segel (que trabajó también en el guión) y Amy Adams, son dos acaramelados novios que van de vacaciones a Los Angeles acompañados por el hermano de Jason, Walter, que es un títere mega fan de Los Muppets (bueno, es un Muppet, pero no es parte de Los Muppets). Van a visitar el parque de diversiones de Los Muppets, pero es una ruina, ya no hay nadie y el gran teatro donde se hacia el show es un desastre. Walter se mete a curiosear a la oficina de la Rana René (¡¡Rana René!!Aj, la tuve que ver en español porque no había de otra y no le pusieron Rana René!, pero yo la llamaré así, es lo mismo que cuando le cambiaron los nombres a los personajes de Kellogg´s, ¿Sam el Tucán?, ¡osea!) y se entera de que un tipo malo va a comprar el terreno y va a destruir todo para excavar y sacar petróleo a menos que Los Muppets junten 10 millones de dólares. Junto con los humanos Walter encuentra a la rana, la convencen de hacer un nuevo show para un teletón que recaude la lana y emprenden un viaje por todo Estados Unidos, y Paris (ahí, por supuesto, vive la cerdita), recolectando a los antiguos colegas. Convencen a una productora de televisión que pase el teletón, invitan-secuestran a Jack Black para que sea la celebridad anfitriona y sacan un nuevo show para salvar el teatro. Obvio todo sale bien al final y nos vamos muy contentos cantando y sonriendo porque seguramente habrá Muppets para rato.

Debo decir que me divertí mucho. El guión está bueno, tiene buenos chistes, se ríen de sí mismos, se burlan de los actos musicales, de la historia ñoña, de que probablemente nadie los recuerde ahora. Hay cosas divertidas como el viaje en mapa, la explosión de la empresa de Gonzo, los Mooppets (aunque los desperdiciaron mucho), los ensayos para la canción de apertura, la aparición de celebridades. Me hubiera gustado ver más del show, más actos de los de antes, para la nostalgia de los papás de los niños, digo yo. Con gusto hubiera intercambiado el musical de las gallinas por el chef sueco o por algún experimento explosivo del científico. Y aunque esto no depende de la película en sí, cómo me hubiera gustado que las canciones estuvieran en inglés.

La mancha que más me brincó en la película fue Amy Adams estaba bastante X. Ella, que es una actiz especializada en ñoñez y musicales, se notaba fuera de su elemento, como si no hubiera crecido con los Muppets. Su canción en el restaurante estaba aburrida y horrible. No parecía convencida ni con convivir con Los Muppets ni con su novio. La productora de televisión estaba mucho mejor. Creo que Amy Adams necesita urgentemente un cambio de personaje y de género (una peli de terror tal vez, y que ella seal el fantasma de pelo lacio parado en una esquina). En cambio Jason Segel, se notaba emocionado, disfrutando mucho con la película (acepto que él también necesita un cambio de personaje, pero aquí le echó muchas ganas).

El cierre con la canción de mahnamahna (no se si se llama así), estuvo simpaticón.

Me gustó que es un homenaje tanto dentro como fuera de la historia. Hecho por fans y para fans y para nuevos fans. El mensaje emotivo entre Walter y su hermano me tiene sin cuidado pues lo vemos cada dos por tres en las pelis infantiles, pero como dije al principio, no importa lo que hagan, son Los Muppets.
Para terminar compartiré unos links de Youtube a canciones de Los Muppets que me han gustado:

http://youtu.be/Kxiu_Ri0saw La intro del show
http://youtu.be/oiMZa8flyYY este está buenísimo, es un video de la canción original con OK Go
http://youtu.be/Ob6TTU1knUM Gonzo y las gallinas... y un huevo
http://youtu.be/6AjovHGK-TA con Fozzie y Harry Belafonte cantando la canción del banana boat

miércoles, 27 de abril de 2011

I'm Here

Una de las cosas más fascinantes de navegar en la red es encontrar tesoros y cosas que sólo el azar permite encontrar. Hoy, sin saber cómo, sin tener una idea clara del camino que recorrí, encontré este cortometraje financiado por Absolut (no es un comercial del vodka, para nada, la única referencia es el slogan que aparece en el cartel "A Love Story in an Absolut World"). I'm here (Spike Jonze, 2010).
Cliquéen el link, que vale la pena http://www.imheremovie.com
Es una historia de amor entre dos robots, un robot un poco anticuado y una robota un poco retro, en un Los Angeles en donde los robots y los humanos coexisten pacíficamente. La historia es muy sencilla, pero sorprendentemente emotiva.

Al principio es desconcertante el aspecto de los robots, que parecen humanos disfrazados con cajas, pero pronto se da uno cuenta de que no es así, que al contrario, están muy bien hechos. La mala costumbre de ver películas con exceso de efectos especiales.

No puedo contar mucho, no quiero contar mucho, sólo quiero decir que funciona, que la música está padre, que las imágenes y la ambientación están padres, y que funciona.
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