jueves, 6 de julio de 2017

Okja

Okja es una aventura fantástica, ecológica anti corporaciones malignas guiadas por la codicia con el único objetivo de beneficiarse a costa de todos. Es la historia de Okja, una súper cerda creada en laboratorio y Mija, la niña coreana que la cuida.
Tilda Swinton es Lucy Mirando, una llamativa (y blancuzca) CEO de la Mirando Corporation. Es la nueva cara de la empresa, una empresa que ahora tiene buenas intenciones y está alineada con el mundo. Para esto cuenta una linda historia sobre una súper cerda que apareció milagrosamente en Chile y que con amorosos cuidados han logrado reproducir. 26 cerditos gigantes han sido repartidos a granjeros de todo el mundo para que sean cuidados de manera verde y natural y al cabo de diez años van a elegir al mejor. El motivo de este concurso es para vender la idea de unos súper cerdos orgánicos bien cuidados y deliciosos que darán al mundo carne más barata y sana. Obvi todo esto es una transa, los súper cerdos son creados en laboratorios y están genéticamente modificados.

Okja crece en una idílicas montañas en corea, feliz y pacífica, cuidada por Mija y su abuelo. La relación entre la cerda, que parece hipopótamo cruzado con Falkor, el perro volador de la Historia Interminable, y la niña, es muy chula, se entienden, se quieren y confían una en la otra.

Los diez años pasan, a fin de cuentas Okja es propiedad de Mirando y un día estos llegan a buscarla. Al frente de toda esta campaña mediática está un personaje televisivo/celebrity de quinta/primo pobre de Steve Irwin venido a menos llamado Johnny Wilcox (Jake Gyllenhaal en el más desafortunado de sus papeles y como lo más desafortunado de la película). Este guey ha recorrido el mundo para ver cómo han crecido los cerdos. Okja es la que más le gusta y se la lleva inmediatamente.
Mija huye a Seúl en su búsqueda y en un par de escenas de acción que la muestran como una pequeña heroína súper badass, casi logra rescatar a Okja, pero la trama se complica cuando aparece un comando de la AFL, un grupo activista verde/pacífico/amante y protector de los animales. Este comando, liderado acertadamente por el peculiar Paul Dano, pretende utilizar al animal para colarse a los laboratorios de Mirando y mostrarlos al mundo como realmente son. Mija lo único que quiere es regresar a las montañas con su animal.

No estoy segura de qué tanto me gustó esta película, no me fascinó, no me molestó, sí que me intrigó, pero no me pareció redonda. De repente me sonó a una aventura infantil, con escenas con mucho humor y que funcionan muy bien como la persecución en el metro, y casi cualquiera en donde sale el comando activista, pero las escenas en la granja de súper cerdos es muy oscura y triste y no digamos los abusos que sufre Okja. No es que diga que no a la crudeza del rastro, es que el contraste entre la vida color de rosa del principio y estas partes finales son muy contrastantes, a propósito, imagino, pero aún así, hay un cambio de tono extraño.

¿Tiene esta película una postura como la del comando activista? ¿o menos radical? (en algunos momentos se los acaba con humor). ¿Es la Corporación Mirando el reflejo del mal moderno o es sólo el malvado de una peli de aventuras? Por que si es una crítica hacia corporaciones tipo Monsanto, no lo hace muy seriamente y si no lo es, ¿qué es? 
Una cosa es el maltrato animal y otra que algo tenemos que comer. Una cosa son las industrias alimentarias que atascan nuestros bisteces de cosas raras, y otra los idiotas que se van de cacería a África o que tienen zoos particulares con especies en peligro sólo porque lo pueden pagar.
No sé si estoy dándole muchas vueltas a un enfoque/mensaje/crítica que existe/no existe, pero es parte de lo que me dejó con una sensasión no del todo satisfactoria.

Tengo claro que me hubiera gustado más si hubiera sido más para chavitos, con más humor, aventura, menos rastro; un poco menos corporación maléfica; bye bye escena de abuso a Okja, un Gyllenhaal menos ridículo. Aunque me gustó la animación de los animales, no me gustó que de repente están humanizados y parecen la mamá de Dumbo y de repente sí son animales de verdad, como el caso en el que la pareja de cerdos saca a su cerdito para que la niña se lo lleve.

He visto ya varias películas de este director, Joon-ho Bong, y siempre me quedo con la idea de que no me molestaron pero tienen un no sé que que no me acaba de convencer. 

A pesar de todo esto, no la desrecomiendo.

The Wizard of Lies

Al ver a Barry Levinson y a Robert De Niro trabajar juntos de nuevo, esperaba una película tipo Wag the Dog o What Just Happened?, dinámica, con mucho diálogo y muchos personajes, confusa, pero sin que sea grave, y que en el camino contase la historia de Bernie Madoff. No resultó ser así. 

De entrada, el enfoque no es tipo biopic, ni tiene la intención de explicar por qué lo hizo y en donde rayos quedó la lana. 
El enfoque parece ser alrededor del personaje, su personalidad y cómo jodió gachamente a su familia, en especial a sus hijos.

A través de una entrevista en la cárcel, Barry va contando cómo es que finalmente confesó a su familia lo que había hecho y cómo acabó ahí. 
Sus hijos no tenían idea de lo que estaba pasando. Trabajaron por veinte años en la empresa y siempre los mantuvo al margen. Cuando les contó sobre el Ponzi scheme y la gran cantidad de billones de dólares que se birló, los hijos fueron con un abogado y lo denunciaron rápidamente para deslindarse y no ser parte del fraude. Desafortunadamente nadie les creyó, la prensa los persiguió, y sus vidas quedaron horriblemente marcadas, tanto, que uno de ellos, el mayor, se suicidó. El otro murió hace unos años de cáncer.

En una poco fluida y desordenada narración, con un par de flashbacks aparentemente esenciales, se supone que vamos conociendo a este tipo. Un tipo que nunca reconoce realmente en daño que causó a su familia. No parece tener ningún tipo de remordimiento, ni excusa para haber hecho lo que hizo. Tiene un par de comentarios en los que dice que él no obligaba a la gente a invertir y que la codicia los hizo entrarle al asunto. Algo hay de verdad en eso, claro, pero ¿y lo hijos? Al parecer no pensó que fuera tan grave, si se echó la culpa, nada les podía pasar. ¿Y la mujer? Pues ni pex. Tampoco parece muy afectado cuando ella finalmente le dice que ya no lo va a visitar porque prefiere una relación con el único hijo que le queda y con sus nietos. 

Mi conflicto con la película, además del pobre ritmo y la longitud que la hicieron bastante aburrida, es que el retrato del personaje no está bien logrado, no ilustra su genialidad en el ramo profesional, de repente nos muestra que es un asshole, pero no es suficiente para formar una imagen sólida. Si se supone que es un poco psicópata, no en plan serial killer del cine, pues creo que faltó subrayar más esta parte. Y De Niro no aporta gran cosa, solo está quieto e inexpresivo; claro, mejor que en su papel en el Dirty Granpa, pero eso es fácil de superar.
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