sábado, 26 de agosto de 2017

La noche del jabalí

Voy a empezar mencionando las dos cosas que me gustaron de la película: la cabaña en donde vive la protagonista, de madera y con grandes ventanales, y la brevedad, pues dura como una hora.

Les quedará claro con esto que La Noche del Jabalí (Ramiro Tenorio, 2016) me pareció muy mala. El inicio, los primeros 10 minutos, intrigan. Una escritora de romances regresa a su pueblo con la intención de encontrar las razones de la muerte de su pareja, que se dice que se suicidó, aunque ella cree que fue asesinado. El escritor se hizo famoso con thrillers que trataban sobre una serie de desapariciones de niñas en su pueblo. La gente del pueblo y los familiares están molestos porque creen que el tipo ha lucrado con su dolor.

Hay cuatro personajes, nada más, y todos son bastante desagradables. El poli, que cree que el asesino de las niñas era el escritor, es desagradable a propósito; el cuidador de la casa y su ayudante, son desagradables (y sospechosos), sin querer; y la escritora, es desagradable cuando se quita la peluca (es calva, pero no se aclara por qué o para qué), pero por pelona, sino porque se le saltan los ojos y se vuelve un poco loca. Que desde el principio, y en las partes más lentas y aburridas ya lo vamos notando. Camina por el bosque con la mirada perdida y muy sufrida, la música súper intensa la rodea, la invade, nos invade durante toda la película. Un exceso. Una aglomeración de todas las melodías de suspenso y terror de la historia del cine. 

Esta película quiere ser tanto de suspenso que se le olvidó tener una historia que lo lograra. Tal vez tenía una idea, pero ahí se quedó. La música, la locación (un bosque impresionante) y la caracterización de los personajes son más "suspensivas", por mucho.

Al final todo es una payasada. En caso de que quieran verla, suspendan aquí la lectura. La escritora es la que en realidad ha escrito las novelas. El escritor sí es el asesino. No me quedó muy claro en si era el asesino desde antes o se hizo el asesino, para que la otra tuviera historias que escribir. El escritor/asesino fue asesinado por el ayudante que se vengó porque unas de las víctimas fue su hermanita. Como el ayudante descubrió toda la trama, es cuidador de la casa lo mata, pues el estaba coludido y recibía una tajada de las regalías. El poli, que se entera de todo, le propone a la escritora una sociedad, en la que él será ahora el "escritor" que se haga famoso y ella seguirá escribiendo historias. Pero la tipa lo mata porque decide que ya no necesita socios porque ahora tendrá historias que contar sobre hombres muertos.

La película termina con un close up a la escritora que se ha quitado la peluca y mira a la cámara con mirada de súper mala.

Terminaré diciendo que lo peor de la peli, más que la peli, la historia, la música y la inutilidad de todo, es la actriz que hace de escritora, o tal vez la dirección que le dijo que actuara así.

miércoles, 23 de agosto de 2017

Valerian y el imperio de los mil planetas

Esta sí que es una película esperada, primero porque cualquier película de Luc Besson es esperada, y segundo porque Valerian es un cómic muy querido de mi infancia. 

Valerian y Laureline son agentes espacio-temporales que recorren la galaxia resolviendo problemas que alteren la paz entre los pueblos. Su nueva misión es rescatar al último convertidor mül, un bicho, el último de su tipo, que multiplica lo que le den a comer.

Esta escena del rescate en el mercado es una de mis favoritas. Es una escena que marca el ritmo, el tono, la acción y el nivel de entretenimiento que tendremos el resto de la película.

Valerian y Laureline recuperan al mül, una misión sencilla que se complica cuando la Estación Internacional Alfa es amenazada. Esta estación es la base de las miles de civilizaciones que pueblan la galaxia, un lugar de comercio, cohabitación y paz. Una paz que lleva siglos madurándose, como lo vemos en la estupenda secuencia inicial.

Clive Owen, el malo de la película, no, no es spoiler, es evidente, está a cargo de la Estación y es secuestrado. Los agentes, separados al intentar rescatarlo van averiguando sobre las razones del ataque, sobre la importancia del mül y sobretodo sobre la participación de unos seres aperlados que no aparecen en los registros planetarios.

Hay un montón de aventuras, de huídas y persecuciones, llenas de humor y personajes curiosos y extraños como el trío de "patos" que sabe todo de todos en la Estación. Uno de estos personajes, probablemente el más entrañable, en una de las escenas más divertidas, es Bubble, un "glampod" que cambia de forma, interpretado por Rihanna.

Con qué gusto recuerdo a El Quinto Elemento y sonrio ahora al ver Valerian y que su espiritu y buen tono estén aquí presentes.
En este verano que llega a su fin, con películas correctitas como Spider Man o la Mujer Maravilla, con cosas que no juzgaré porque no veré como Transformers o El Planeta de los Simios, Valerian es una presencia más divertida, llena de imaginación y humor, probablemente la película más de  "ir al cine" que veré en el año (ya veremos Star Wars en las navidades).

Lo único que no me acabó de convencer fue el actor Dane Dehaan que interpreta a Valerian. Es como muy chavito, no da el tipo heroico, da más bien el heroico chiriposo. Y no tiene que estar super mamado, pero si un poquito.
Laureline/Cara Delevingne en cambio, me pareció que está muy en plan heroina moderna, muy bien.

Como dato chismoso, esta película costó alrededor de $200 millones de dólares, la más cara película europea e independiente y en sus primeros días de exhibición alrededor del mundo ya llevaba recaudados cerca de $150 millones, a pesar de las críticas generalizadas al guión y a la selección del reparto.

domingo, 20 de agosto de 2017

Baby Driver

Baby Driver, la nueva película de Edgar Wright (Shaun of the dead, Scott Pilgrim,The World's End) no es comedia como las que acabo de nombrar, es sobre un chico que se hace llamar Baby (Ansel Elgort), que se ha involucrado involuntariamente con Doc (Kevin Spacey), un tipo que organiza robos. Cada nuevo trabajo lo hace con un equipo diferente. Al único que repite es a Baby, el chofer, hasta que su deuda con Doc sea saldada, que es ya prontito. Como es de esperar después de saldada la deuda, Baby no logra zafarse, pues Doc amenaza con lastimar a su padre adoptivo y a la chica que le gusta, Debora AKA Lady Rose de Downton Abbey. 

Nada de esto es muy original, y sin embargo no importa. Cuenta con muchos elementos que la hacen entretenida. Uno de ellos, el principal, es el uso de la música. Baby sufre de tinnitus(razón de sobra que luego tienen las películas de justificar de más) y por eso necesita escuchar música todo el tiempo. Un soundtrack de lo más atractivo, como imaginarán. El director juega con esto, como si la acción, la historia, los personajes estuvieran vistos desde el punto de vista de los oídos de Baby. Baby parece aislado de lo que ocurre a su alrededor, algunos de sus colegas, incluido el insoportable Jamie Foxx, y el otro más insoportable, el que tiene nariz de boxeador que solo sale al principio (ya saben, el que era el mejor amigo del principal de The Walking Dead y muere y se hace zombie... argh bueno y que es un decente Punisher en Daredevil),  se preguntan si está bien de la cabeza. 
La presencia de Jamie Foxx hace que eso que les decía de la falta de originalidad se acentúe pues luego luego al verlo ya sabemos que la película se va a ir a pique en todos los sentidos. También sale John Hamm que no está mal hasta que la película se va a pique en la última parte. Igual no es completo hundimiento, pero sí que pierde la brújula. Lo único constante es el soundtrack y los chicos enamorados.
El personaje de Kevin Spacey, un personaje que no le requiere gran esfuerzo, toma decisiones no muy convincentes para una mente criminal que hasta ese momento no había demostrado ningún aspecto romántico y/o humano.

Todo esto ocurre en la última parte así que aún así hay muchos minutos de diversión con las secuencias de coches y el buen ritmo que mantiene toda la película.

La película además, tiene un curioso aire retro; Baby bien podría venir de los 50's como es su fantasía. Él y Debora son los personajes que más me convencieron.

Me encantaría decir que me siento identificada con Baby porque soy una as del volante, pero no. Pero eso que se ve en Baby cuando se enchufa a sus ipods mientras espera en el coche a que sus socios terminen con el robo o cuando camina por la calle en busca del rutinario café, eso sí lo entiendo y lo comparto. Llevar audífonos en la calle le da otra luz a la realidad. Por lo pronto, el soundtrack ya está en mi ipod.

sábado, 19 de agosto de 2017

El guardián invisible

Me queda claro que no es fácil adaptar al cine una novela. Que hay que sintetizar mucho, inventar y reinventar personajes, atmósferas y locaciones. 
Como he dicho en muchas ocasiones, siempre trato de no hacer comparaciones con la obra original y trato de ver la película como un elemento único y original.
En este caso romperé un poco mi regla porque leí esta trilogía hace pocos meses y la tengo muy fresquecita.

El Guardián Invisible (Fernando González Molina, 2017) es la primera parte de una trilogía de suspenso llamada en los libros, la trilogía del Baztán. Ocurre en Navarra, en los alrededores del río Baztán, en el pueblo de Elizondo. La inspectora foral Amaia Salazar es llamada para resolver una serie de asesinatos de chicas adolescentes en la zona. El regreso a su pueblo natal, el reencuentro con su familia, le trae aterradores recuerdos de su infancia, de su mamá y sus maltratos físicos y psicológicos. Los asesinatos se resuelven (maso), pero la parte más cercana a Amaia y a su familia todavía no.

La parte "thrillerosa" funciona, Marta Etura como Amaia está bastante bien, aunque no es güera, la hermana Flora es tan aterradora como la del libro. Pero hasta ahí. La otra hermana está un poco abandonada y la tía que es el pilar de la familia, no tiene tanta presencia. Y aquí está lo que me pareció una falla de la película, que no se si la corregirán en las otras partes o sólo no le dieron importancia. Esta trilogía no es un thriller nada más, tiene sí, la parte negra y policiaca, tiene también y con mucho peso, la parte familiar y del pasado, y todo eso esta unido con la parte "sobrenatural", la de la mitología vasca, la magia de la lectura de cartas, esa parte un poco de bruja de la protagonista, los seres que viven en los alrededores, como el Basajaun, el guardián del bosque, que aunque aparece aquí, no aparece con tanto punch.

Ojalá que lo retomen en las siguientes libros. Los que no han leído los libros ni los vayan a leer no sentirán un hueco, pero es una parte importante de la historia y tal vez hasta de su éxito (en mi defensa aclaro que el final de la trilogía no me entusiasmo).

Cosa ventajosa: ¡ver la locación!

jueves, 10 de agosto de 2017

Spider-Man Homecoming

Esta es una de esas películas destinadas al éxito, de esas llamadas crowd pleasers. El nuevo Spidey, Tom Holland, es ahora más adolescente que en las anteriores, y eso no está mal. Su Peter Parker es menos nerd que en el cómic y es más teen, menos witty y más berrinchudón. Ah, y menos engreído que los anteriores. Lo que se mantiene es la parte en que desobedece, se cree que es más maduro de lo que es, la caga y aprende la lección. En este caso afortunadamente no volvemos a empezar (¡ese era mi temor!), no más piquetes de araña, ni muerte del tío Ben, ni Gwen, duende verde, etc.

Peter Parker va de día a una secundaria con mucha diversidad, con amigos y compañeros de todos los colores y sabores (un poco forzado, un poco sutil para mi gusto, pero no entremos en temas sensibles y pensemos que son nuevos tiempos). Y de noche como Spidey se dedica a ayudar a la gente del barrio, en espera a que Tony Stark lo llame para una misión más interesante, una misión con los Avengers. Pero ni Tony ni Happy (que hace de nana), le hacen mucho caso. Como es de esperar Spider-man se topa con una banda de criminales más sospechosa de lo normal porque manejan armas adaptadas con elementos alienígenas. La historia es muy sencilla y evidente. Fácil. Pero no se necesita más. Tom Holland es simpático, le echa ganas.  El villano es El Buitre y está protagonizado por Michael Keaton. No está mal. Para mí el Buitre era uno de los enemigos menos interesantes y más pinchurrientones del cómic. Aquí lo mejoran.

En general es bastante entretenida, pero es muy larga y la acción no es espectacular, ni siquiera cuando une con telaraña el ferry. No recuerdo en cuál de los otros spider mans, si en la segunda de Tobey Maguire o en la primera de Andrew Garfield, pero recuerdo que las piruetas y los "vuelos" de Spidey estaban muy bien logradas y me encantaron. Aquí ni fu ni fa.
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