sábado, 19 de agosto de 2017

El guardián invisible

Me queda claro que no es fácil adaptar al cine una novela. Que hay que sintetizar mucho, inventar y reinventar personajes, atmósferas y locaciones. 
Como he dicho en muchas ocasiones, siempre trato de no hacer comparaciones con la obra original y trato de ver la película como un elemento único y original.
En este caso romperé un poco mi regla porque leí esta trilogía hace pocos meses y la tengo muy fresquecita.

El Guardián Invisible (Fernando González Molina, 2017) es la primera parte de una trilogía de suspenso llamada en los libros, la trilogía del Baztán. Ocurre en Navarra, en los alrededores del río Baztán, en el pueblo de Elizondo. La inspectora foral Amaia Salazar es llamada para resolver una serie de asesinatos de chicas adolescentes en la zona. El regreso a su pueblo natal, el reencuentro con su familia, le trae aterradores recuerdos de su infancia, de su mamá y sus maltratos físicos y psicológicos. Los asesinatos se resuelven (maso), pero la parte más cercana a Amaia y a su familia todavía no.

La parte "thrillerosa" funciona, Marta Etura como Amaia está bastante bien, aunque no es güera, la hermana Flora es tan aterradora como la del libro. Pero hasta ahí. La otra hermana está un poco abandonada y la tía que es el pilar de la familia, no tiene tanta presencia. Y aquí está lo que me pareció una falla de la película, que no se si la corregirán en las otras partes o sólo no le dieron importancia. Esta trilogía no es un thriller nada más, tiene sí, la parte negra y policiaca, tiene también y con mucho peso, la parte familiar y del pasado, y todo eso esta unido con la parte "sobrenatural", la de la mitología vasca, la magia de la lectura de cartas, esa parte un poco de bruja de la protagonista, los seres que viven en los alrededores, como el Basajaun, el guardián del bosque, que aunque aparece aquí, no aparece con tanto punch.

Ojalá que lo retomen en las siguientes libros. Los que no han leído los libros ni los vayan a leer no sentirán un hueco, pero es una parte importante de la historia y tal vez hasta de su éxito (en mi defensa aclaro que el final de la trilogía no me entusiasmo).

Cosa ventajosa: ¡ver la locación!

jueves, 10 de agosto de 2017

Spider-Man Homecoming

Esta es una de esas películas destinadas al éxito, de esas llamadas crowd pleasers. El nuevo Spidey, Tom Holland, es ahora más adolescente que en las anteriores, y eso no está mal. Su Peter Parker es menos nerd que en el cómic y es más teen, menos witty y más berrinchudón. Ah, y menos engreído que los anteriores. Lo que se mantiene es la parte en que desobedece, se cree que es más maduro de lo que es, la caga y aprende la lección. En este caso afortunadamente no volvemos a empezar (¡ese era mi temor!), no más piquetes de araña, ni muerte del tío Ben, ni Gwen, duende verde, etc.

Peter Parker va de día a una secundaria con mucha diversidad, con amigos y compañeros de todos los colores y sabores (un poco forzado, un poco sutil para mi gusto, pero no entremos en temas sensibles y pensemos que son nuevos tiempos). Y de noche como Spidey se dedica a ayudar a la gente del barrio, en espera a que Tony Stark lo llame para una misión más interesante, una misión con los Avengers. Pero ni Tony ni Happy (que hace de nana), le hacen mucho caso. Como es de esperar Spider-man se topa con una banda de criminales más sospechosa de lo normal porque manejan armas adaptadas con elementos alienígenas. La historia es muy sencilla y evidente. Fácil. Pero no se necesita más. Tom Holland es simpático, le echa ganas.  El villano es El Buitre y está protagonizado por Michael Keaton. No está mal. Para mí el Buitre era uno de los enemigos menos interesantes y más pinchurrientones del cómic. Aquí lo mejoran.

En general es bastante entretenida, pero es muy larga y la acción no es espectacular, ni siquiera cuando une con telaraña el ferry. No recuerdo en cuál de los otros spider mans, si en la segunda de Tobey Maguire o en la primera de Andrew Garfield, pero recuerdo que las piruetas y los "vuelos" de Spidey estaban muy bien logradas y me encantaron. Aquí ni fu ni fa.

miércoles, 9 de agosto de 2017

Dunkerque



Dunkerque no es la típica película de guerra, no cuenta la historia de un héroe, no cuenta en realidad, la historia de alguien en particular. Los personajes son en general, anónimos. Dunkerque cuenta el momento durante la Segunda Guerra Mundial en el que los ingleses con la ayuda de los franceses tuvieron que escapar de Europa porque Alemania los estaba venciendo. Cuenta en particular, la espera en la playa, de barcos que no llegan. Entre atraques aéreos, los soldados, esperan algunos, mueren muchos, tratan de escapar por sus propios medios otros. En camino, en vez de la marina, van un montón de barcos pesqueros y de recreación ingleses tripulados por civiles que respondieron al llamado de socorro. En el aire, unos cuantos aviones protegen el canal y a los barcos que esperan a los soldados. 

La narración no es lineal, para unos pasa una semana, para otros un día o una hora. Es confuso, pero funciona. Le da dramatismo e intensidad a la película. Puede ser que la música de Hans Zimmer suene demasiado fuerte, que nos obligue un poco a sentir lo esperado, tensión, básicamente. A mi me encantó. No como soundtrack para escuchar aparte, pero me gustó la obviedad de su presencia. Me dejé llevar, me dejé afectar por ella.
y la falta de linealidad es, me parece, un acierto. 

Me gustó el enfoque para contar este momento. Que contenga pocos diálogos y que no haya excesos sentimentales, ni historias personales. Todos hacen los que tienen que hacer para salvar a esos miles de soldados atrapados. 

A pesar de que tiene actores de renombre, Kenneth Branagh/El Comandante, Cillian Murphy, Mar Rylance/El Civil con barco, y sorpresa, Tom Hardy, todos están al servicio del momento. Cillian Murphy es, por ejemplo, el shivering soldier en los créditos y Tom Hardy es el héroe aviador, pero no lo sabemos hasta el mero final.

La edición y la cinematografía también merecen una mención destacada porque son parte importante para lograr el color y la atmósfera de la película. La cinematografía de Hoyte van Hoytema (Spectre, Interstellar también) es increíblemente expresiva, con esas imágenes de los soldados en la playa, el vuelo de los Spit fires, desde su punto de vista, los ataques a los barcos...uff.

No sé si es la mejor película de Nolan, es ambiciosa como las otras, llamativa, épica y menos mamona (no encuentro un adjetivo correcto). Me gustó.

lunes, 31 de julio de 2017

La Momia

Oh boy! ¡Qué mala peli! Pero no pongáis todo el peso del fracaso en mi Tom, oh no, no lo permitiré. 
Que su personaje está fatal, sí que sí; que a él no le salen este tipo de personajes chistosones, cínicos y simpáticos, lo acepto; que la Momia de Brendan Fraser, con chica guapa, sidekick y momias incluidas es infinitamente mejor, definitivamente.

Pero no sólo Tom es el problema. Hay un grave problema de dirección, o falta de. Hay un problema de espíritu y de incapacidad de hacer una película entretenida. ¡Qué más se puede hacer con una película de momias! Sólo hacerla divertida, llena de acción, de momias que se respeten. Los minions de la Momia, son confusos, parecen zombies. La Momia fuera de sus dos ojos en cada lado, no tiene nada de momia, ni un harapo amarrado, bien podría ser una bruja.
Y el tono de la película, que pretende continuar el de la de Brendan Fraser y hasta el de Indiana Jones, no está logrado. Lo intentan con algunos chistoretes y con el side kick revivido (osea no es zombie, ni momia, ni fantasma, ni espíritu de algún tipo, está revivido), hasta  lo refuerzan con el personaje de Tom Cruise diciendo que si es que fulano no tiene espíritu de aventura, lo intentan con las constantes discusiones con el interés romántico, pero no.

La historia es la normalita que fácilmente podrán contar sin haberla visto. Unos estúpidos, en este caso concreto el caza tesoros Tom Cruise, libera un sarcófago, a pesar de que la gritona arqueóloga e interés romántico dice que es peligroso. Se desata el caos, no en Egipto ni en Mesopotamia que es donde se encontró la tumba, sino en Inglaterra. ¿Y por qué hasta allá se preguntarán? Pues porque ahí están las tumbas de los cruzados que esconden el arma que acabará con la momia y le darán un toque de originalidad a la película.

En este momento de la trama, a pesar de que la momia es muy mala, desearán, como yo, que gane y se escabeche a todos, básicamente porque los otros son muy estúpidos y la cosa de está alargando.

Pero hay un giro en la historia porque no sólo se trata de eliminar a una maligna, enojada y muy poderosa momia, se trata de eliminar el Mal. Hay un Dr. Jekyll en la historia.¡Sí ya sé! WTF! Y este tipo (¡Rusell Crowe aquí!) que por cierto y sin que venga mucho a cuento en la historia mas que para justificar su apellido, tiene una enfermedad que lo transforma en monstruo/Mr. Hyde, se dedica a buscar la maldad y una cura para la misma. 

Y no sé si pretendían hacer más continuaciones (ante el big flop yo creo que ya no) pues tiene un final abierto. Tom, se sacrifica, mata a la Momia, pero se cumple la maldición y se transforma en algo poderoso y potencialmente peligroso. Solo que, como en el fondo fondo, es un buen hombre (y guapo), tiene autocotrol y en el futuro tendrá aventuras (o más bien hubiera tenido) en donde podrá utilizar (hubiera utilizado) sus malignos poderes para vencer a seres aún más malos y así hacer muchas exitosas continuaciones llenas de emoción y aventura. Not gonna happen.

The Circle

The Circle es como el primer machote que tenían los de Black Mirror antes de que se les ocurriera agregarle inquietud y punch a sus historias sobre tecnología y redes sociales. 

El Círculo es LA empresa del momento. Tiene grandes proyectos para mejorar el uso de las redes, de la tecnología, la seguridad de la gente, apela a la transparencia de los gobiernos, desarrolla programas anti crímen, programas a favor de los derechos humanos, y además es súper cool trabajar ahí, está llenos de milennials entusiastas con sonrisas extra grandes, preocupados por la popularidad y la aprobación constante de la Comunidad. Yay!

Mientras uno ve cómo Mae/Emma Stone se traga la maravillosa píldora llamada El Círculo, y cómo su amiga Annie la empieza a escupir, y su amigo de infancia Mercer desconfía desde el principio, lo único que viene a la mente es que eso ya lo hemos visto antes, que no es original (¡claro! Black Mirror). 

Y luego cuando aparece Ty, uno de los fundadores, descontento con los resultados, con las ambiciones de sus socios, con la aterradora idea de que se utilice la tecnología para vigilarnos constantemente, pensamos, bueno, todo esto es totalmente esperado, seguro ahora Ty y Mae se van a unir y van a destruir la empresa. Pero los minutos pasan y no pasa gran cosa. Cuando ocurre la evidente y esperada muerte de Mercer, uno piensa ahora sí que se unen, espero explosiones, escándalos y completa rebelión. Pero no, error de cinéfilo, la película es tan sosa, tan gris, que ni eso ocurre. La caída no tiene twist (ellos creen que sí, pero no). Ty (John Boyega, el nuevo héroe de Star Wars) nunca da la cara y Mae es la encargada de exponer a Bailey y al otro, ¡pero no los expone! lo único que hace es decirles que ellos también deben ser transparentes y estar continuamente expuestos. Eso es todo. No sabemos si estos CEOs tenían razones oscuras y ambiciosas (ya saben, un súper contrato millonario de gobiernos fascistas y controladores), tampoco sabemos si sus ideas y principios eran honestos y nunca de los nuncas escuchamos sus postura y motivaciones. Escuchamos discursos de venta, pero nunca sabemos si son de verdad o...de venta.

Cuando Bailey cuenta a su público sobre el derecho de todos a poder disfrutar de cosas maravillosas, utilizando a su hijo que tiene algún tipo de parálisis cerebral y que no puede hacer y disfrutar todas esas cosas de manera presencial, se me puso la carne de gallina. No por emotividad, sino porque tanto él como Mae dicen que es obligación del resto compartir nuestras experiencias privadas, nuestras percepciones, nuestras emociones, a otros que no pueden. Esta es la única parte, que por cierto, no está aprovechada, que está más cercana a la oscuridad y terror de la propuesta de Black Mirror.

El final es incomprensible, en el sentido de que parece no haber pasado nada. Ty sólo se queja, pero no parece tener un proyecto de cambio concreto (igual lo dejó a medias porque es más interesante ser Jedi, y estoy de acuerdo); Mae expone a sus jefes y la historia termina en que ella está siendo constantemente observada, así como el resto de los habitantes del planeta, y no parece estar a disgusto con eso.
¿Tons, estamos a favor o en contra de la constante observación y vigilancia? Si lo veo en Black Mirror, totalmente en contra y con mucha inquietud, viéndolo aquí, ni fu ni fá, totalmente indiferente.
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