jueves, 12 de octubre de 2017

Blade Runner 2049

Puede que esta haya sido una de las películas más esperadas del año. Para los fans de la de 1982, apuesto que con un poco de temor y desconfianza. Pero no hay por qué temer, les digo yo. Denis Villeneuve, el director (The Arrival, 2016), hace un buen trabajo. Es bien hecho, digamos. Nada que ver con los primeros episodios de Star Wars o con Prometeo (aunque esa sí que le gusta a muchos).

Me gustaron muchas cosas de esta película. Me gustó que es secuela con una nueva historia que no está mal, que continúa en el mismo universo de la anterior, pero no es una copia, ni se sostiene completamente en la original para subsistir, aunque sí creo que hay que ver la anterior primero.
Yo, por supuesto que la volví a ver un par de días antes de ver esta, para tenerla fresquecita. Y estuvo muy bien porque así pude apreciar en esta un montón de detalles y detallitos que hacen referencia a la anterior, tomas idénticas, elementos visuales y guiños como algunas de las marcas anunciadas en los edificios. 
La música de Benjamin Wallfisch y Hans Zimmer parece también gustosamente influenciada por la de Vangelis, aunque no suena tan original.

Ryan Gosling, ideal como replicante por su falta de expresividad, es un Blade Runner llamado K, que se dedica a "retirar" antiguos modelos de replicantes que no han sido hechos para esos tiempos modernos. En el transcurso de su investigación, se topa con un elemento inesperado, un "milagro" (con el que no me meteré), que podría cambiar el destino de los nuevos replicantes, y por supuesto, el de la Humanidad. ¿Qué significa ser humano, tener sentimientos y libre albedrío?
Su investigación nos lleva por un montón de lugares inquietantes, con personajes muy variados. Como la del '82, está también es más un noir, con un ritmo, digamos, lento. Es no me apuró. Lo que sí, es la longitud. ¡2 horas 40! Muuuuy larga. La historia se cuenta como con una hora menos y lo demás es un viaje llamativo y muy visual, con escenarios y unas muchas tomas espectaculares. Pero sin mucha justificación. Son para hacer atmósfera supongo, pero en realidad parecen escenografías vacías.
Lo que más rescato de la otra Blade Runner, es lo bien que está el mundo, la población, la cochinez de las calles, los ruidos citadinos, la variedad de escenarios y de detalles. 
Aquí los detalles no se sienten naturales, se sienten colocados, perfectamente posicionados para una apreciación visual. Falta gente, parece un mundo poblado sólo por los protagonistas. 

Me vienen a mente un par de ejemplos de esto, los headquarters de Jared Leto, con paneles de madera y estanques de agua interiores, cuyos reflejos a punto estuvieron de desesperarme; y la escena amarilla en, supongo, Las Vegas, llena de polvo, vacía, con enormes esculturas de mujeres, y unos panales de abejas...y el hotel donde vive Harrison Ford con un perro y nada más. Muy llamativo, pero ¿por qué vive ahí si parece contaminado? ¿por qué hay abejas y un perro? Pareciera que es nada más para que Gosling camine lentamente entre todas esas piernas gigantes.

Ah sí, y un poco spoiler para las groupies de cierta edad, Harrison Ford se tarda horas en aparecer. Pero su presencia es mucho más fuerte que la de Jared Leto. Su actuación no la entendí. Parece claramente que también es un bicho artificial, pero por qué no se "hace" bien. No tiene ojos y habla como robot cuando su antipática ayudante hasta es cabrona y con mala leche.

No creo que este nuevo Blade Runner tenga el furor de la primera, ni que se convierta en una peli de culto. Durante todos estos años ya hemos visto bastantes películas que se cuestionan lo mismo, así que eso no es tan novedoso. Pero es una buena película, visualmente espectacular, cuidadosamente creada.

viernes, 6 de octubre de 2017

Kingsman: el círculo dorado


Kingsman: El círculo dorado, está dirigida, escrita y producida por el mismo director que hizo la primera,  Kingsman: The Secret Service (2014), Matthew Vaughn. Por esta razón uno pensaría que es de la misma calidad y que mantiene el mismo punch que al otra. Pero no, Kingsman: el círculo dorado es malísima. Mala malísima. 
Por muchas razones. 

Una tiene que ver meter gringos en la trama y que ocurra allá y hasta que aparezca la Casa Blanca y un POTUS. Como en la película de las bestias fantásticas de J.K. Rowling, que ocurre en Estados Unidos y mega apesta. La mezcla UK-USA no fifa.

Otra, el pésimo humor, o la falta de él. Hay chistoretes que seguro que a un niño de 9 años causarían mucha gracia, pero hay escenas, aparentemente chistosas, que no parecen aptas para un niño y que son de mal gusto, como la onda de meterle el rastreador a la impresionantemente flaca novia del villano de brazo robótico por la vagina. O la solución de poner a los infectados por las drogas (a los gringos) en jaulas. Y ni el hacer carne molida de los malos o los traidores, me pareció ingeniosa.

Yo recuerdo que la anterior me divirtió bastante y que aunque era exageradisima (como no serlo si el villano es Samuel L. Jackson), tenía una lógica y la acción y el humor eran ingeniosos.
Aquí, sólo hay acción al principio y al final. En medio hay mucha paja, emotividad e inutilidad. ¡Dura dos horas! La trama está toda forzada, poco interesante, con soluciones muy rebuscadas unas y otras como de principiante. 

Tiene un reparto muy llamativo, supongo que por el éxito de la anterior. Repite Colin Firth (realmente no era necesario), aparece Halle Berry con un horrible peinado, Channing Tatum echando relajo (que si la quieren ver por él no vale la pena porque sale como 3 minutos), y la villana es Julianne Moore en plan hiper caricaturesco, con un plan que ni Pinky y Cerebro hubiera aprobado por rebuscado. Iba a hacer un meme que dijera Save Elton John, pero luego pensé que ya está grandecito para tomar sus propias decisiones. No fue una afortunada aparición y no tiene ninguna necesidad de rebajarse de esta manera. Pero es su pedo. Al menos parece que se divirtió.

Uff, es que de veras que no me gustó nada. No me quedó claro si el director se burla de lo gringo al hacer unos cowboys tan básicos y ponerles nombres de alcoholes, cuando los ingleses tienen más sentido con sus nombres secretos de caballeros de la Mesa Redonda, o que. El lazo no es tan espectacular como lo que Colin Firth hace con su paragüas. Es más letal, pero no más ingenioso. 

Desconozco si ha sido un éxito, pero acabo de ver que hay una tercera en proyecto. No se si la veré, pero ojalá que dejen de combinar estereotipos chafas y servicios secretos de otros países.

jueves, 28 de septiembre de 2017

Eat Locals

Exceptuando Crepúsculo (bueno, acepto que vi varias de la saga, pero no con curiosidad), no me pierdo las películas de vampiros. Y de entre las grandes producciones, los vampiros clásicos, los modernos, los deprimidos y los glamorosos, aparecen de repente joyitas como la de What we do in the Shadows

Esta de Eat Locals (Jason Flemyng 2017) tenía buena pinta en la sinopsis. Además, inglesa con humor inglés e indie, con vampiros en crisis porque el mundo moderno ya no les permite vivir con la discreción y la solvencia de antes. Estos vampiros son los overlords de Inglaterra. Cada cierto tiempo se reunen para organizar y reorganizar sus territorios. En esta ocasión se han reunido para llenar una vacante, sin embargo el candidato no está interesado en ser vampiro. Y en esas están cuando un grupo de militares, guiados por un sacerdote metiche y sin vida propia, interviene para tratar de escabechárselos.

Y bueno, acaban todos contra todos. Pero uno no le va a ningún bando. Los vampis son bastante incompetentes y se dejan atrapar y matar muy rápidamente. Los militares deciden no hacer caso al sacerdote y quedarse a los vampis para ellos y hacer negocio con una empresa de maquillaje que, suponemos, los exprimirá para sacarles sus secretos de inmortalidad. Al final, en una mal chiste, lo confirmamos con un anuncio de la empresa que vende unas cremitas rejuvenecedoras.

La película está bastante mal ejecutada. No hay ni comedia ni horror, eso sí mucha sangre y escabechina. Hay muchos personajes y ninguno es interesante. Los diálogos no son suficientemente ingeniosos. Y luego hay situaciones extrañas a las que no les sacan jugo, como que los dueños de la granja en donde se han alojado los vampiros, tienen un refri lleno de partes humanas.

Lo único positivo que puedo decir es que se ve que todos se divirtieron y le echaron ganitas. Eso se agradece porque facilita la digestión de la peli. ¿Y el título? Pues es uno bueno al que no le sacaron jugo tampoco, porque no se trata de nada relacionado.

martes, 26 de septiembre de 2017

Atomic Blonde

Atomic blonde tiene unos carteles padres. Y además sale Charlize Theron, que ya sabemos que puede ser súper bad-ass. Es una película llena de acción, balazos y madrazos por todas partes. También es una película de espías, lo que la hace complicada y confusa. ¿Quién es quién? ¿Quién es el traidor, el agente doble, el triple? ¿Quién sabe más? 
Desafortunadamente también es una película en donde sale James McAvoy. No es que no lo supiera, pero cada vez me está siendo más difícil aguantarlo. El personaje que hace aquí bien podría ser otra de las personalidades de su personaje en Fragmentado. Es francamente insoportable.

Me queda claro que esta película le debe mucho a Charlize Theron. Su personaje, Lorraine Broughton, es una espía del MI6 en Berlín durante la caída del muro. Su actuación está completamente bajo control, es misteriosa e indescifrable y va más allá de dar buenos golpes y aguantar un rato en una tina llena de hielo. Además de la misión, Lorraine está ahí para averiguar quién mató a su amante/espía. Momento que aprovecho para decirles que la historia no es tan interesante. La hemos visto en muchos lados. La misión de Lorraine/Charlize, es recuperar una lista de agentes encubiertos en Berlín. La KGB está involucrada, la Stasi, la inteligencia francesa también. Hay infiltrados, traidores, informantes y toda la fauna de una peli de espías. Hay momentos y soluciones predecibles, luego hay giros por aquí y por allá menos predecibles. 

Tal vez no importa que la historia esté choteadona porque el personaje es suficientemente poderoso para pasar por alto ese detalle. Tal vez.

Pero fuera de Charlize y del atractivo soundtrack, preocupado en darnos una playlist del momento, no encuentro mucho más.

Me gustó que no hay momentos emotivos o que conozcamos los pasados, los traumas y las razones que llevan a unos y a otros a hacer lo que hacen. Está basada fielmente en un cómic llamado The Coldest City y dirigida por David Leitch, uno de los que dirigieron John Wick, y aunque también está llena de acción y patadas, a esta le faltó la desatadura de la otra... y le sobró McAvoy.

Mejor denle click a este cortito de Deadpool dirigido por Leitch. Está divertido:

sábado, 26 de agosto de 2017

La noche del jabalí

Voy a empezar mencionando las dos cosas que me gustaron de la película: la cabaña en donde vive la protagonista, de madera y con grandes ventanales, y la brevedad, pues dura como una hora.

Les quedará claro con esto que La Noche del Jabalí (Ramiro Tenorio, 2016) me pareció muy mala. El inicio, los primeros 10 minutos, intrigan. Una escritora de romances regresa a su pueblo con la intención de encontrar las razones de la muerte de su pareja, que se dice que se suicidó, aunque ella cree que fue asesinado. El escritor se hizo famoso con thrillers que trataban sobre una serie de desapariciones de niñas en su pueblo. La gente del pueblo y los familiares están molestos porque creen que el tipo ha lucrado con su dolor.

Hay cuatro personajes, nada más, y todos son bastante desagradables. El poli, que cree que el asesino de las niñas era el escritor, es desagradable a propósito; el cuidador de la casa y su ayudante, son desagradables (y sospechosos), sin querer; y la escritora, es desagradable cuando se quita la peluca (es calva, pero no se aclara por qué o para qué), pero por pelona, sino porque se le saltan los ojos y se vuelve un poco loca. Que desde el principio, y en las partes más lentas y aburridas ya lo vamos notando. Camina por el bosque con la mirada perdida y muy sufrida, la música súper intensa la rodea, la invade, nos invade durante toda la película. Un exceso. Una aglomeración de todas las melodías de suspenso y terror de la historia del cine. 

Esta película quiere ser tanto de suspenso que se le olvidó tener una historia que lo lograra. Tal vez tenía una idea, pero ahí se quedó. La música, la locación (un bosque impresionante) y la caracterización de los personajes son más "suspensivas", por mucho.

Al final todo es una payasada. En caso de que quieran verla, suspendan aquí la lectura. La escritora es la que en realidad ha escrito las novelas. El escritor sí es el asesino. No me quedó muy claro en si era el asesino desde antes o se hizo el asesino, para que la otra tuviera historias que escribir. El escritor/asesino fue asesinado por el ayudante que se vengó porque unas de las víctimas fue su hermanita. Como el ayudante descubrió toda la trama, es cuidador de la casa lo mata, pues el estaba coludido y recibía una tajada de las regalías. El poli, que se entera de todo, le propone a la escritora una sociedad, en la que él será ahora el "escritor" que se haga famoso y ella seguirá escribiendo historias. Pero la tipa lo mata porque decide que ya no necesita socios porque ahora tendrá historias que contar sobre hombres muertos.

La película termina con un close up a la escritora que se ha quitado la peluca y mira a la cámara con mirada de súper mala.

Terminaré diciendo que lo peor de la peli, más que la peli, la historia, la música y la inutilidad de todo, es la actriz que hace de escritora, o tal vez la dirección que le dijo que actuara así.
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