viernes, 31 de octubre de 2014

Annabelle

Hoy tenía ganas de ver una película de terror, para estar en ambiente. La única que anda circulando por aquí es la de Annabelle. No se me antojaba mucho, pero luego me recordaron que era la muñeca que salía en El Conjuro y me animé. La del Conjuro me gustó, y seguro que como Chucky no iba a estar.
 
No me asusté gran cosa, solo el esperado sobresalto cuando sale algo feo de repente, ya saben, lo mismo de siempre, un demonio feo, un niño pálido en blanco y negro, alguna tipa con los pelos en la cara, nada fuera de lo habitual. 
 
La historia de la muñeca poseída por una tipa loca que pertenecía a un culto satánico, que se suicidó con la muñeca en los brazos, no es muy interesante. Ahora la muñeca poseída busca un alma y hace todo tipo de travesuras para volver casi loca a la mamá de la potencial alma sacrificada. Cosa bastante inútil, pues podía haber empezado por el final, amenazarla con matar a la niña si no se sacrifica ella y tan tan lograr su objetivo. 
 
Toda la tensión y el susto está en puertas que se cierran, fantasmas en camisón y bebés que aparecen y desaparecen. Ni siquiera la muñeca tiene presencia. Creo que tenía más en El Conjuro, dentro de la vitrina. Pensándolo bien, qué bueno que casi ni sale, porque es fea horrible aterradora. Sí que me hubiera dado miedito de verdad.

En conclusión, no cumple el cometido de asustar, no aporta nada nuevo al género, se vende como parte del estilo del Conjuro y nada que ver. La actriz principal, que para colmo se llama Annabelle, grita lo que debe de gritar, y hasta ahí.

Si quieren miedito y terror, consíganse el poster y péguenlo enfrente de su cama.

jueves, 30 de octubre de 2014

Gone Girl

Esta es un thriller, muy bien realizado, sobre un matrimonio aparentemente ideal, que está muy lejos de serlo. Un matrimonio que empieza muy bien y que ante las dificultades, se empieza a desbaratar. La pareja saca el cobre, o en realidad saca saca su verdadera personalidad. Podríamos decir que es una película sobre las dificultades del matrimonio, pero con un twist.

David Fincher nos engancha desde el principio, nos intriga, nos sorprende, y de alguna manera nos convierte en parte de los más nefasto de la historia, los medios, las noticias y talk shows que comentan y juzgan cada paso, cada gesto de Nick Dunne (un Ben Affleck fino finísimo). Lo odiamos y lo amamos porque es tan guapo, y luego es un cabrón, y luego pobrecillo, es una víctima de todo y de todos, luego ya no sabemos, como que están hechos el uno para el otro. 
Y mientras decidimos si Nick mató o no a su mujer, la dulce Amy Dunne (Rosamund Pike, con una actuación que le abrirá muchas puertas, seguro que sí), la perfecta Amy Dunne, nos cuenta en su diario el "otro lado" de las cosas, la otra realidad de su matrimonio. 
Y luego llega la mitad de la peli y ya no les cuento porque hoy, ¡cero spoilers! Solo les diré que cuando crean que ya lo entedieron todo ¡zas! otro twist que los dejará helados.

Cuando hay películas basadas en libros y que se me antojan las dos cosas, suelo dejar mucho espacio entre los dos medios para no comparar. En este caso, las ocupaciones cotidianas no me permitieron terminar el libro cuando apareció la película en el cine y por temor a que la quitaran, acabé viendo la película cuando me faltaba como un 20% para terminar el libro. No fue tan grave pues la película es bastante fiel al libro. Y gracias al oficio de Fincher, la película es mejor que el libro. No pude evitar comparar los diálogos y me pareció que la película estaba mucho mejor escrita que el libro; fue una sorpresa encontrar que el guión de la película lo hizo la misma Gillian Flynn, la autora del libro. 
Además de esto, la música y las actuaciones la hacen mucho más lograda. 
Este es uno de esos casos en donde les podría decir sin sentirme mal, que se ahorren el libro y vean la película.

Historias de la Edad de Oro

Hstorias de la Edad de Oro es una película compuesta de seis historias que ilustran leyendas urbanas sobre la vida en la Rumania comunista de Ceaușescu.

Escritas por el director Christian Mungiu (el que hizo la de 4 meses, 3 semanas, 2 días) y dirigidas por él y otros colaboradores, las historias mantienen una consistencia agridulce entre ellas. Están llenas de humor y la mayoría son bastante divertidas, sin embargo las consecuencias de los actos y las situaciones de vida son bastante sombrías.

No es necesario vivir o haber vivido en un régimen comunista para entenderlas o para sentir empatía hacia los habitantes de estos cuentos, pues sus pequeños chanchullos son como los pequeños chanchullos que hace todo mundo para salir de los apuros cotidianos. 
Un chofer que transporta gallinas , se percata un día de que los huevos que salen durante el trayecto, no son parte de ninguna contabilidad, así que ¿por qué no quedárselos y canjearlos por otros bienes, al fin que es Pascua y todos necesitan huevos? 
Una pareja de jóvenes decide juntar dinero vendiendo botellas de vidrio ¿cómo conseguir botellas? pues haciendo revisiones en las casas como agentes de la secretaría de ambiente en busca de agua y aire contaminados, ¿y en dónde guardar esa agua o ese aire? pues en botellas, duh.
Una de mis favoritas es la de la familia que tiene que matar, limpiar y preparar a un cerdo en su departamento durante la noche para que los vecinos no se enteren de que tienen chuletas y tocino extras. Es tronchante.
 
Luego están las relacionadas con el Partido, con la disciplina y la obediencia. Una es la de el jefe encargado de las fotografías del Líder y las tensiones con el departamento de prensa y sobre todo lo que se tiene que hacer para que la imagen del Líder sea impecable en los medios, que se vea más grande que los otros líderes, que salga primero, que esté mejor vestido, en fin.
Otra es la de la visita del representante fulano a un pueblecito como parte de una gira del Partido. Las autoridades están como locos con los preparativos para el desfile de bienvenida, la búsqueda infructuosa de palomas para lanzar en el momento en que pase el camarada y uno de los mejores finales, con las autoridades dando vueltas en el juego de feria. Igual que en los cuentos, los cortos suelen sufrir de malos finales, buenas ideas y malos descenlaces. Todas las historias de aquí tienen muy buenos finales, puntuales, con guiños de humor y lógicos, si bien uno que otro son un poco tristes.

No será una película fácil de encontrar, pero si tienen suerte y la ven por ahí, no se la pierdan.

lunes, 15 de septiembre de 2014

Lucy

Debe ser culpa del Quinto Elemento, pero siempre le entro a las películas de Luc Besson con mucho entusiasmo; y no me pierdo películas producidas o escritas por él. 

Me parece que Lucy es la peor de todas (bueno no he visto las primeritas) las que ha dirigido. El argumento, si es que se le puede llamar así es desatado/absurdo/inútil y hasta poco imaginativo. Está bien, aprovechemos el morbo y la intriga que causa el mito de que usamos sólo el 10% del cerebro y preguntémonos qué pasaría si llegásemos al 100% de uso ¿de veras la mejor idea fue poner a una tipa a patear traseros sin entrenamiento previo para en menos de un día auto destruirse y terminar siendo una USB galáctica? ¡¿¡¿neta?!?! 
 Y para colmo, al final cuando dice que está en todas partes me recordó a la pretenciosa Transcendence.

No me irritó porque de alguna manera me mantuvo entretenida. La inútiles persecuciones por las calles de París, las interminables peleas con los mafiosos, tienen una buena manufactura y dan un respiro de emoción entre las aburridas escenas de un típico cientificoso Morgan Freeman y una Lucy/Scarlett Johansson de lo más superficial y de lo menos logrado.

Traté y traté de suspender mi incredulidad, de entrar en el juego del What if, pero la historia no se mantiene unida, está llena de absurdos, de incongruencias, que ni el sentido del humor salvan (esto tal vez se deba a que prácticamente no tiene humor). Desde los primeros minutos algo falta, y se empieza a llenar uno de por qués, ¿por qué Richard de repente no quiere hacer el negocio si lo ha hecho ya muchas veces (cosa que luego resulta absurda porque ¿cómo es que va a entregarle esa droga si se supone que el capo produce esa droga?)? ¿Y por qué Lucy no acaba como las otras mulas en un aeropuerto y sí en una celda maloliente? ¿Y por qué ya que está súper high y es súper bad-ass y ha matado no se a cuántos mafiosos, no mata al capo que a fin de cuentas es el más ojete de todos? Y así me puedo seguir por un buen rato...
Con tantos por qués por aquí y por allá hasta me pregunté cuál era la razón de que el capo fuera coreano y no chino, si ya estaban en Taiwán.

Siguiendo con mi sobre esfuerzo de entrarle a la historia y aceptando las posibilidades espectaculares de nuestro cerebro, aceptando el empecinamiento del capo de acabar con Lucy con una bazuca (otro por qué ahí... si es súper acá, que se metes en las compus, controla mentes, está en todo, ¿cómo es que no pudo ella solita acabar con todos los malosos y además downlodear su info sobre el significado de Todo?, osea qué chafa), y superando la espantosa escena del viaje por el tiempo, creo que el problema mayor de la película es Lucy. Bueno Scarlett Johansson. Lucy no tiene punch. No sé si su personaje estaba bien desarrollado (por lo que se ve en el resto de la película, no lo creo), pero Scarlett Johansson no la hizo bien, no se la imaginó bien. Y si sí se esforzó por recrearla, pues se quedó corta. De ser una estudiante parrandera y mensa la hizo inexpresiva y robótica. Qué fácil solución decir que al 20% de uso el ser humano empieza a perder su humanidad. Más interesante me hubiera resultado un conflicto emoción vs. razón. Claro, más difícil de lograr. 
Y aún si no hubiera habido conflictos más complicados, por lo menos que hubiera logrado a una buena heroína, como Milla Jovovich en las de Resident Evil. Su Samantha de Her + su Black Widow de los Avengers hubiera sido un resultado prometedor.

Luc Besson no me ha perdido, seguiré viendo sus pelis, pero espero que no repita actriz.

¿algo bueno de la peli además de las persecuciones? mmmh, la música, sobretodo la de los créditos finales.

jueves, 28 de agosto de 2014

Le magasin des suicides

La Tiendita de los Suicidios (¡ja! Me invento, no sé si tiene título en español), Le Magasin des Suicides (Patrice Leconte, 2012) es una película animada sobre una familia que atiende una exótica y original tienda especializada en productos para el suicidio: venenos de toda clase, sogas con todo y banquito, espadas para harakiri, gases, bloques de concreto con grilletes para tirarse desde un puente y muchas opciones más. La familia es próspera, lúgubre y oscura; sin embargo vive bien y a gusto a costa de los muchos clientes deprimidos que solicitan su ayuda.
Hasta que llega un nuevo miembro a la familia que sonríe, es alegre y optimista y convierte a los que le rodean en alegres y optimistas también. Este niño empieza a cambiar a sus padres y hermanos hasta tal punto que la tienda pierde todo sentido. De hecho, la película pierde todo sentido.

Era oscura, con un humor extraño, sobre temas totalmente incorrectos como la depresión o el suicidio. Obviamente no de fácil digestión, pero tenía un aire retador, provocador y con humor. Y de repente, bueno no de repente, se hizo evidente bastante pronto, la historia toma el camino obvio, la opción fácil y correcta. Beh, como si se hubieran arrepentido de lo que estaban tratando, o de plano no supieron cómo seguirle a la premisa básica que tenían. Surge el amor, la amistad, las sonrisas, la familia súper unida, y lo peor, ¡un local de crepas! Me hubiera parecido más interesante una familia en buenos términos dedicada a su tienda original.

La animación no es de lo más espectacular, pero los dibujitos y todo el aspecto visual es interesante (la estilización, el color, la luz, logran una atmósfera congruente con el tema). La música tampoco está mal.

Pero en general, una decepción.
Creative Commons License
This work is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License.